Cecilia De Marchi, mi dulce hermana, ha escrito para mí una interesante recapitulación de lo sucedido en Cochabamba este mes. Aquí va:
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Hace unos días llegó la famosa carta (…), de esta nena que acusaba a los campesinos de la muerte de su amigo, el muchacho Urresti. Bien, hice varias preguntas a muchas personas por mi trabajo en el bar, y sólo te haré una lista de puntos que se deben tomar en cuenta antes de hacer una evaluación tan simple como levantar el dedo señalando un culpable. Las conclusiones de estos eventos no son nunca justas.
1. La constitución boliviana no contempla la elección de prefectos, sino que éstos son nombrados por el presidente. Es cierto, es una constitución que quiere cambiarse para fortalecer el proyecto de descentralización estatal. Pero, luego del pedido de autonomía de Santa Cruz, se hizo una ley especial durante el gobierno de Carlos Mesa para tranquilizar los ánimos beligerantes de la media luna. Es decir, amenazaban con la independización de la región, por lo que se concedió a la elección de prefectos.
2. La ley de elección de prefectos, de todos modos, no era completa: hay vacíos legales. Por ejemplo, el jefe máximo de la policía es el prefecto por ser representante del presidente. La policía, durante los sucesos de enero, se vieron en dilemas causados por una serie de órdenes y contraórdenes.De todos modos, la elección de prefectos es inconstitucional; pero ya varias veces se vio necesario pasar por encima de la magna ley por, justamente, no ser completa.
3. En las elecciones del 2005 se votaba por prefectos, y en una elección posterior, a mediados del 2006 se votaba por autonomías departamentales. Los resultados fueron los siguientes: en Cbb ganó Manfred Reyes Villa por mayoría simple: el 47,64 por ciento de los votos válidos. En cambio, el no por las autonomías ganó por mayoría absoluta: 63,04 de los votos válidos de Cochabamba.
4. Sobre la cuestión del racismo existente en Bolivia, creo que no necesito hacerte una historia, porque creo que ya sabes de su existencia velada por paternalismo hace años. Valga solamente una aclaración: es muy fácil hablar de igualdad cuando ésta es imposible. Puedo siempre decir a otro que es mi igual, pero nunca darle la oportunidad de poner esa igualdad en acto. Mientras la cholita sólo pueda ser empleada o a lo mucho secretaria, puedo hablar de igualdad. Pero cuando la cholita, esta misma cholita, es presidenta de la asamblea constituyente, ya no es mi igual: es alguien que me usurpa el poder.
5. El Prefecto elegido, luego de un año de trabajo indiscutiblemente bueno, hizo una convocatoria a un cabildo por el tema de los dos tercios en la asamblea constituyente. En la práctica, el tema de la asamblea se ha convertido en el campo de batalla por el poder – perdido por los viejos oligarcas, ganado por los otros. Pero, en este cabildo, se suponía que sólo se hablaba sobre la asamblea y los dos tercios necesarios para las votaciones en las plenarias… En el ardor de su discruso, el prefecto cometió el lapsus de hablar a favor de la independencia de Santa Cruz… y luego dijo que levantaran la mano todos los que quisieran autonomía ya. Es de notar que los cabildos de Manfred y la vieja oligarquía se hacen únicamente en la plaza de las banderas, entrada principal a la zona norte de la ciudad. La mayor parte de los asistentes al cabildo son pertenecientes a estas zonas, y los que apoyan al mas definitivamente estaban ausentes.
6. Manfred inició el trámite para realizar un nuevo referéndum por las autonomías de inmediato. La ley establece que, de tratarse de un tema nacional, es necesario un referéndum nacional para poder tomar decisiones. En el caso de las autonomías, lo que sucede es no más una cuestión de poder de decisión sobre los recursos nacionales. De todos modos, para iniciar el trámite era necesaria la recolección de firmas, hasta llegar al 8% del padrón electoral nacional. Manfred saltó este paso.
7. Es en este momento que los grupos de campesinos comienzan su reclamo: si la mayoría vota por el no, y su voto no vale, no debería respetarse tampoco la elección de Manfred… por lo que piden retractación o renuncia. Durante la primera semana, la cantidad de campesinos no fue muy grande, sino era una simple vigilia cerca de la plaza, esperando que la ciudadanía también apoyaría su pedido por el respeto a la democracia.
8. En anteriores protestas, por ejemplo en la guerra del agua o en la del gas, fueron estos mismos campesinos los que lograron sacar a Aguas del Tunari de Cochabamaba. Importante es recordar que esta empresa pensaba hacer un incremento del costo del agua domiciliaria en más del 400%, y el contrato fue firmado por el alcalde de entonces, casualmente Reyes Villa. Detalles. Pero, siendo que la medida afectaba a todos, la población urbana se sumó a las protestas del “valeroso y luchador pueblo indígena boliviano”. En el caso de la guerra del gas, se trataban de contratos lesivos al estado, donde se perdía control sobre los hidrocarburos. Se supone que poseíamos el 50% de las acciones de las petroleras, pero en realidad no llegábamos al 49%; y no se nos permitía hacer controles sobre las masas de hidrocarburos explotadas. Estos contratos fueron firmados, casualmente, por los partidos tradicionales, aliados con Reyes Villa para llegar a la silla presidencial.
9. En el caso de esta protesta, si bien se vulneraban los derechos democráticos de todos los ciudadanos, como la mayoría urbana votó por el sí a las autonomías, hubo sólo un silencio generalizado. Nadie se sumó a las protestas, y como máximo dijeron que era antidemocrático pedir la renuncia del prefecto.
10. El lunes 8 de enero, luego de un congreso del MAS llegaron más campesinos a Cochabamba, para apoyar al grupo anterior. Esta vez no eran pocas personas, sino ya muchas.
11. El Prefecto, como comandante de la policía, decide reprimir la manifestación: gasifica a todos. Llega una contraorden de la presidencia, de la ministra de gobierno indicando que no se había dado ninguna orden de represión desde su oficina. La policía retrocede. En medio de la confusión tanto de un lado como del otro, se quema la prefectura. No hay daños personales, pues salieron de las oficinas todos a tiempo. Los daños estructurales no son tan graves, pero hay una pérdida considerable de documentación. La policía regresa, y gasifica por orden prefectural a los campesinos. Se queman un par de autos, y se regresa a una relativa calma.
12. El Martes 9 se hace una campaña fuertísima por todos los medios de información llamando a los cochabambinos a defender la democracia en un cabildo el miércoles en la plaza de las banderas, pues ahora los campesinos han decidido que solamente aceptarían la renuncia del prefecto.
13. el miércoles 10 los campesinos lentamente se mueven hacia el norte de la ciudad, y toman la plaza de las banderas. Evidentemente, es irrealizable el cabildo. Pero el Comité Cívico, algunos jóvenes y varias personas se reunen espontánemaente para pedir el fin de la violencia y el abandono de la ciudad por parte de los campesinos. Se acercan a ellos, y solamente la policía evita un enfrentamiento. Los jóvenes gritan a los campesinos que tienen venticuatro horas para abandonar la ciudad. Muchas consignas racistas se sintieron, e incluso se repartieron volante contra los “indios de mierda” que “vienen a joder nuestra hermosa ciudad”, pues “nosotros somos el pueblo, nosotros somos cochabamba” mientras ellos son “bárbaras hordas de animales que sólo afean la ciudad”
14. Durante la mañana del jueves 11 pasaron camionetas por los diversos barrios llamando a la gente a armarse para defender “su” ciudad de los otros, los campesinos. Muchos vieron, además, repartir bates de beisbol, palos de golf, palos de hockey, escudos y otros entre las personas. Una amiga, abogada, fue insultada por no querer unirse al grupo. Ariel, mi amigo, fue golpeado por querer entrar a un banco. Un amigo mío, mecánico de aviación, me contó que llegaron tres aviones con miembros de la “juventud cruceñista”, grupo fascista no muy pacífico. Un amigo radialista me contó que un gran grupo de los “jóvenes cochabambinos por la democracia y la paz” (así se autodenominaron estos grupos) estaban armados con pistolas de diversos calibres. La mayor parte de los jóvenes, mujeres, ancianos y niños sabían perfectamente que iban a golpear a campesinos. Es más, se veían pasar enteras familias armadas con palos con alambres de púas y una pequeña banderita blanca en la punta.
15. Algunos de los dirigentes de los campesinos sabían que se venía la batalla, pero la mayor parte de los campesinos no sabían qué iba a suceder. Los que estaban más cerca al puente eran en su mayoría viejos, mujeres, algunos niños y pocos jóvenes, ya que estaban en su mayoría por la plaza.
16. A las cuatro los “jóvenes democráticos” rompieron las filas policiales. Las escenas pasadas por la televisión son bastante elocuentes de lo que sucedió. De todos modos, te daré extras… El primer muerto oficial cayó por fuego de bala. El joven del otro lado murió ahorcado. Los campesinos informaron de varios heridos y muertos que nunca llegaron a ningún hospital, y que sus cuerpos no fueron hallados. Los medios de comunicación no informaron de estos desaparecidos, sino que dijeron a las familias que vuelvan a su comunidad, porque probablemente ya se habían ido de regreso a sus tierras.
17. Uno de los heridos está en el hospital Viedma, debatiéndose entre la vida y la muerte porque tiene cuatro balas en el cuerpo, una en el cráneo.
18. De los heridos, un 80% eran campesinos. Muchos fueron golpeados por familias enteras: el padre, el hermano, los hijos, golpeando un campesino hasta dejarlo como amasijo sangrante en el piso… para posteriormente patearlo. Por el otro lado, algunos campesinos tenían machetes, y no los dejaroin de adorno. El hecho es que en ambos lados hubo zaña, crueldad, odio.
19. Luego de comenzadas las escaramuzas, comenzaron a darse confusiones: los indígenas golpeaban a blancos, aunque éstos quisieran apoyarlos, por error (por ejemplo K. acabó con dos días en cama) y los blancos golpeaban a todos los morenos, aunque éstos fueran de familias ricas… también por error.
20. La participación de los medios de prensa fue terriblemente conflictiva. Algunos canales de noticias hicieron declaraciones escandalosas de racismo, como UNITEL, causando cada vez mayor desconfianza hacia su trabajo. Muchos camarógrafos, fotógrafos y reporteros fueron apedreados… por ambos lados. Muchos canales de televisión fueron destruidos.
21. La “reconquista de la ciudad” no fue total, sino nominal. Desde las provincias llegaban nuevos grupos de campesinos, y para evitar ser acorralados hubo una retirada general de los “poleras blancas”. Al día siguiente, y por toda la semana hasta el martes 16, el centro de la ciudad seguía lleno de campesinos. Las manchas de sangre demoraron varios días en salir, y los “jóvenes por la democracia y la paz” ya no salieron, y eso que el viernes 12 la cantidad de campesinos era un 50% mayor a la que había antes…
Hay más historias…. por ejemplo los rumores de los norteños, con cosas como “van a venir a nuestras casas, a quemarlas, a violar a las mujeres, a matar a los niños”; rumores de los sureños “nos quieren exterminar, es un enfrentamiento entre ricos y pobres y tenemos que atacarlos primero”; los comentarios de siempre “si Chile y Argentina están bien económicamente es porque exterminaron a los indios”; comentarios ridículos como “los pegamos porque nosostros somos más cultos”; comentarios desubicados como “- yo me bajé a ocho indios, ¿y vos? – yo sólo a dos porque temía que se me rompieran las uñas”… Lo cierto es que finalmente se develó el racismo – xenofobia – que todos sabíamos que existía. Es como una suerte de “final de la inocencia”. Yo no creo que hayan bandos buenos o malos, pero sí ciegos.
Un beso, maya, y espero que te resulte útil la lectura.
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